viernes, enero 13, 2006

Superstición

Muchas personas tienen supersticiones acerca en estos días de Viernes 13, y más por ser de luna llena (tal vez saldrá el hombre lobo, jejeje). El pasar bajo la escalera, los gatos negros, y cosas por el estilo. Creo que solía ser supersticioso hace algún tiempo, pero ya no más. Es más lo tomo como días de buena suerte. Para mi la suerte siempre existe, la diferencia es si es buena o mala.

Lo único malo que me paso hoy es que no encontraba lugar para estacionarme, ya que una calle estuvo cerrada por cerca de medía hora, pero fuera de eso nada.

Hoy empecé nuevos proyectos, y espero que tengan buen resultado, mientras que otros están por terminar.


Nota de este blog:
Hace un mes empecé a escribir este blog (en martes 13 por cierto), y justo el día de hoy lo dejo. De hecho sería más correcto decir que lo cambio. A partir de mañana empiezo a escribir en otro blog ya que me gusto más la administración del blog, pues este permite muy poca modificación de las plantillas, y me gustaría personalizarlo más.

jueves, enero 12, 2006

Las Zinco del Viernes



1- ¿Dónde jamás te harías un tatuaje?
De hecho no creo que me haga algún tatuaje en ninguna parte del cuerpo, no me gustaría ver mi cuerpo con algo que no pudiera quitar completamente.

2- ¿Te gustaría tener a Donald Trump de jefe?
En el programa de TV parece ser buen jefe, y si en la vida real es así, pues me encantaría trabajar con él, más por su forma de pensar que por su fama.

3- ¿Qué canción no te puedes sacar de la cabeza?
No existe alguna canción que no pueda olvidar, pero cuando se escucha una canción que es pegajosa se trae varios días en la mente, pero por ahora ninguna.

4- ¿Cuánto pagarías por la ropa de tus sueños?
Todo el dinero de mi imaginación. Bueno, siempre y cuando me alcance toda la ropa para el resto de mis sueños, de otra forma no valdría la pena.

5- ¿Hasta que edad una mujer puede usar minifalda?
Mientras ella se sienta bien y comoda con una minifalda, supongo que esta bien.

miércoles, enero 11, 2006

El deseo

A fines del año 2004 en una reunión entre amigos (y uno que otro colado, por cierto) en el momento en que recapitulábamos las acciones hechas y los propósitos para el 2005, alguien dijo: “Que esta convivencia se repita todos los años”, y todos de acuerdo; otro agregó “Que TAREN invite todos los años” pues en esa ocasión lleve dos botellas de tequila (con su botellita de a cuarto de regalo), y todos brindamos y reímos por la ocurrencia del amigo.
Entonces fue mi turno, y no podía decirles que no a la invitación, así que agregue: “pues que Dios me provea el dinero (y antes de continuar corregí), mejor dicho, que Dios me siga dando trabajo del cual pueda obtener el dinero”.
Y dicho y hecho: las cosas pasaron, aunque talvez no como las planeé. El trabajo ya lo tenía, pero tenía deudas, lo que me evitaba el ahorrar. De repente empezaron a caer uno que otro trabajo donde obtuve dinero de forma rápida. El dinero estaba llegando, yo por mi parte pagaba mis deudas. Entonces el deseo se estaba cumpliendo. En el último semestre fui requerido un poco más de tiempo en mi trabajo, obviamente con un módico aumento de sueldo (menos que el que esperaba).
Pero el trabajo siguió aumentando, no así el dinero pues la paga seguía siendo la misma. Llegaron las vacaciones y yo feliz de la vida, pero tenían que terminar. Adiós vacaciones, bienvenido el trabajo.
Y el deseo termino por cumplirse. Ahora estoy tan atareado, que me queda poco tiempo para estar en el Internet, y pienso que voy a empezar a distanciarme entre post y post. Pero ni modo, aunque me gusta estar trabajando, nadie sabe lo que realmente desea hasta que se obtiene, para la otra talvez pida un Ferrari y quien quita y se me concede.

lunes, enero 09, 2006

La primera del año

El sábado después de trabajar me fui a una boda del tío de un primo, aunque solo al baile. Al llegar me ofrecieron cerveza, la que rechacé, pues por el momento no tenía ánimo de tomar. Transcurrió el tiempo, y antes de empezar el vals, brindis y todo el rollo, empecé a bailar. Fue cuando se me antojo tomarme una cervecita.
Voy a la barra, pido una y sabía tan sabrosa (parecido a cuando se toma en un día muy caluroso, a pesar del frío que hacía esa noche), que me le terminé pronto por lo que tuve que pedir otra. Antes de que terminara lo acostumbrado en las bodas, ya me había tomado 5 cervezas, y lógico un poco mareado, no por la cantidad sino por el poco lapso de tiempo en el que me las tomé, y deje de tomar por un tiempo, ya que baile casi toda la noche con la chava que me acompaño, las únicas piezas que no bailamos fue cuando tenía que ir a tirar el miedo.
Dio la media noche cuando el baile terminó, y todos nos salimos. Después me fui con mis cuates a seguir tomando, compramos dos cartones de 20 medias para los 7 que andábamos, aunque solo 6 de nosotros tomamos. No recuerdo cuanto más tome, pues no lleve la cuenta a partir de entonces.
Al terminarnos el primer cartón empezó a hacer un frío como pocas veces se siente, lo que hizo que nos despidiéramos y cada quien a su casa. De hecho en la madrugada de ayer no me levante temprano por el frío que aún se sentía.
Todos me decían que andaba crudito pues tenía una mala facha, yo decía que era por lo desvelado, pero en parte también por haber tomado. Me dieron un café negro que hizo que empezara a sudar (por lo caliente del agua), y además sentía la necesidad de ir al baño de nuevo, lo que hizo pensar a varios que me quería vomitar, cosa que no era cierta.
Después de un rato todo volvió a la tranquilidad (dentro de mi cuerpo) y ya me sentía bien, hasta me ofrecían más chelas pero no quise pues ya no tenía ganas, a lo que mi prima responde; “de tan borracho ya te dan asco ¿verdad?” pero simplemente para mí ya no era el momento de seguir tomando.
He de aclarar que no era el único de la casa que andaba tomando, de hecho otros invitados tomaron más que yo, pero ellos se metieron a bañar con agua fría, y se les corto, yo no me atreví.

El día anterior tomé por varios recuerdos que tenía, además que me sentía muy a gusto en el baile, y muy contento con quien andaba bailando, pero al día siguiente todo había pasado. No soy de los que suelen seguir tomando por varios días, por esa razón no continué.

viernes, enero 06, 2006

El día de reyes

Me puse a recordar lo que fue para mí esperar recibir juguetes este día. Mis padres no nos acostumbrarón a recibir regalos en navidad, para nosotros solo se recibían regalos de los Reyes Magos.
Me acuerdo que cuando estaba en el kinder escribiamos nuestra carta y los maestros nos sacaban de la escuela para mandar la carta por globo, obviamente ellos amarraban las cartas y todo lo que haciamos era sostener el globo hasta que nos dijeran que lo soltaramos.
Los juguetes que recibí no eran los que yo había pedido, siempre me daban un juguete parecido al que quería, si pedía a Optimus Prime me dejaban cualquier otro transformer, si pedía a Leono de los Thundercats recibía a uno de los gemelos o uno de sus vehículos, creo que una vez recibí el carro de Pantro pero ya no tenía los muñecos. Pero aunque tenía un poco de desilusión al ver los juguetes que recibía esta desaparecía cuando empezaba a jugar con ellos.
Recuerdo que una vez descubrimos (mi hermana y yo) los juguetes sobre el ropero de mis padres, y mi mamá se dió cuenta y nos dijó: "los reyes no pueden entregar todos los juguetes un solo día, por lo que pasan a unas casas unos días antes y se los entregan a los padres para que los entreguen el día de reyes", y nosotros por ser muy niños nos lo creímos y supusímos que tenía razón pues había demasiadas casas.
Llego el tiempo en que dejamos de ser niños y dejamos de recibir los juguetes, además de que nos enteramos como es que llegaban los juguetes a casa. Bien dice en la bibilia:
"Dejad que los niños se acerquen a mi, y no se lo impidáis, porque de los que son como ellos es el Reino de los Cielos" Mt 19, 14
Y es verdad, pues los que más disfrutan de estar vivos son los niños, pero solo aquellos que tienen juguetes.

Las Zinco Del Viernes Vol. 21



1- ¿Por cuál superhéroe te gustaría ser salvado?
Gatubela (algún tiempo fue de los buenos ¿o no?)

2- ¿Qué prefieres, leer un libro o ver una película?
Leer el libro, y despúes ver la película.

3- ¿Agua, Soda, Café o Té? Sólo elige uno.
Agua (¿para qué? jejeje)

4- ¿Cuántas veces te bañas a la semana?
Por lo regular 7.

5- ¿Cuál es tu día favorito de la semana y por qué?
La tarde del sábado, pues la paso de parranda con mis amigos, y llego a dormir a casa de mis abuelos.

jueves, enero 05, 2006

Olvidando al resto del mundo

Ayer dedique un tiempo a jugar un rato Mario Kart DS con el regalo adelantado de reyes de mi hermano. Gane dos Prix y le conseguí la licencia A del primer nivel. Después de 1 hora y minutos deje de jugar, pues según tengo mucho por hacer.
Y digo según pues me dedique a leer el libro de Los Miserables. Como suele pasar cuando el libro me ha gustado dedique toda la tarde después de comer, y cuando me di cuenta ya eran las 10 de la noche. En días pasados había dedicado un tiempo de alrededor de media hora al día para leerlo, pero no había avanzado más que a la mitad del libro.
El día de hoy lo he terminado. No podía pasar otra cosa. Me había adentrado en la historia completamente.
Ayer cuando deje de jugar empecé a colocar los cuadros y el reloj de mi cuarto, pero estaba pensando: “¿qué será de Juan Valjean?, ¿lo aprehenderá Javert?, o ¿logrará escapar?, ¡y la pobre niña!, ¿que será de ella?” y entonces continuaba la lectura del libro hasta que por fin decidí dormir.
En la mañana de hoy, todavía no eran las 8 de la cuando yo ya estaba leyendo el libro. Baje a desayunar, y al terminar coloque los estantes en su lugar, pero volvía la duda “¿Mario no encontrara a Cosette?, y el pobre en la barricada disponiendo su vida”. Me di cuenta que no iba a terminar mis deberes hasta que terminara el libro, por lo que decidí terminar de leerlo.
Y eso hice.
Ahora a cumplir los deberes, pues cuando un libro me ha gustado como el que acabo de terminar, hace que me olvide de todo lo que me rodea, incluyendo las cosas que debo hacer.
Mañana, mañana leeré otro libro, por hoy a trabajar…tal vez un rato el Internet (jejejeje).

martes, enero 03, 2006

Las cosas que no se hicieron

El día de hoy fuimos al cine para llevar a un primo que esta de vacaciones en casa. Llegamos al cine, y empezamos a ver el listado de las películas que estaban en cartelera. Pero cual fue nuestra sorpresa que no quiso entrar al cine pues ya había visto todas las películas aptas para su edad. Mi hermano (que es de su edad) tampoco quiso pues ya había visto las que quería ver, van más al cine que yo, y eso que soy quien tiene la tarjeta de cinéfilo y no ellos, pero que se le va a hacer.
Entonces se quedaron (mi papá, mi hermano y primo) en unos juegos cerca del cine, mientras mi mamá iba a comprar miel, por lo que la acompañe a Gigante. Ni modo, me quede sin ver Crónicas de Narnia.
Una vez en la tienda, vio unos tulipanes y compro un par de macetas, después fuimos a donde se supone que estaría la miel y nada. Pasamos por donde el pescado y vi que vendían sushi, me acerque a agarrar un paquete, pero ninguno de los que tenían me apeteció.
En fin, salimos de la tienda, y nos dirigimos a la zapatería. Al llegar vi unos zapatos que me gustaron pedí en mi número y no lo tenían, solo más chico, después pedí unos botines y tampoco tenían mi número solo más grande, que dizque por ser nuevos modelos no tenían de todos los números.

Que día, sin película, sin miel, sin sushi, sin zapatos (bueno sin nuevos zapatos pues aún traía los mios), ni modo, ya será en otra ocasión.

lunes, enero 02, 2006

La víbora

Hoy acompañe a mi tía a hacer las compras para ayudarle a llevarlas a casa de mi abuelo, y al llegar le festejaron el cumpleaños a una prima que nos acompaño. Después de lo del pastel y todo el rollo, me fui al comedor donde se encontraba mi abuelo y mis tías, y de repente empezamos a platicar de antaño de cuando el era niño y de cómo se ganaban la vida.
Nos comentaba que tenían que viajar varias horas a un pueblo minero (ahora se hace 1 hora en coche) a donde llevaban verdura y fruta para vender, y compraban cueros para vender en su pueblo. Era un tianguis enorme, casi como en la Merced (en el DF), pues en ese tiempo había mucho movimiento en las minas.
Al llegar se instalaban y empezaba el proceso de venta. En un cinturón de doble cuero cosido a los lados pero hueco de en medio, a la cual le apodaban la “víbora”, se guardaban las monedas de plata obtenidas por la venta que hacían. Al terminar la venta y respectivas compras del día, regresaban al pueblo donde contaban el dinero de las ventas.
Agrego, que como no existían bancos en ese entonces, la gente solía depositar parte de sus ahorros con personas que lo “guardaban”, aunque muchos no recuperaron su dinero, y otros solían enterrarlos en sus casas, pues no había mucha seguridad el dejarlos en casa pues solían asaltarlas, pero antes de hacerlo, su padre y los amigos de su padre se presumían la víbora de cada uno: “Hasta aquí tengo la víbora” (tocándose un costado indicando hasta donde llegaban las monedas), para después comprar pulque y tomarlo entre los cuates.
Mientras en mi pensamiento comparaba con lo que hago con mis amigos ahora, cada quien en su rollo y cuando nos reunimos hablamos de lo atareados que estamos y llenos de trabajo y lo que hacemos, y después nos tomamos una chelas.
Me di cuenta de que aunque cambien las formas, en el fondo se sigue haciendo lo mismo.

domingo, enero 01, 2006

Festejo de año nuevo

Anoche me di cuenta que a pesar de que vivimos en el mismo lugar tenemos diferentes formas de festejar el fin de año. En casa, al igual que en las casas de la mayoría de la familia, se suele hacer cena y a la hora de las doce campanadas las tradicionales uvas, y el brindis, los abrazos, las felicitaciones, y hablar por teléfono con los familiares que viven en otras ciudades.
Los vecinos tienen otra costumbre. Unos siempre prenden una fogata, y toda la noche están tomando ponche y/o tequila, y así siguen hasta la madrugada. Otros, los de la calle paralela a donde vivo, suelen poner, o solían, bastantes bocinas y toda la noche con música hasta el amanecer, aunque anoche no lo escuche, no estoy seguro si tenían su música o no, ya que los vecinos de al lado (los de la fogata) pusieron un mini componente y tenían la música a alto volumen.
Los vecinos que viven en las casas de enfrente (son parientes ellos) se la pasaron aventando cuetes y palomas durante un buen rato.
Al inicio del año pasado pase el año nuevo con mi familia, como siempre, y como a la una me fui a casa de unas amigas, pues se reúnen con varios de sus amigos y hacen una fogata y ponen música y hay ponche, y una que otra bebida, y hasta que el cuerpo aguante.

No he pasado año nuevo en otros lugares, pero supongo que todos lo celebran de forma diferente.
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